Ya está disponible para todos en la web el último número de la revista Disertaciones –Vol 3, No 1, 2010- dedicado a Identidad Juvenil y Comunicación. En esta entrega se presenta una mirada amplia hacia muchos de los elementos que les dan forma y carácter a la cultura de los jóvenes, a través de un conjunto de ensayos y estudios, que abordan especialmente la manera en que se configura la identidad del joven de los tiempos en que vivimos, y cómo ésta se halla enmarcada y sujeta al ineludible vínculo que se crea entre la comunicación, la cultura, y la sociedad. “Disertaciones” es editada por el Departamento de Comunicación Social (Grupo de Investigación "Comunicación, Cultura y Sociedad") de la Universidad de Los Andes Táchira y del Laboratorio de Investigación Educativa Simón Rodríguez (LIESR) del Núcleo Trujillo.
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http://erevistas.saber.ula.ve/index.php/Disertaciones
sábado, 7 de agosto de 2010
Revista Sociedad Latinoamericana
Bajo la temática: El impacto económico, político, social y cultural de la ley SB1070, de Arizona. Asimismo los invito a que participen en el siguiente número de la revista, bajo la temática: América Latina y su sustentabilidad. El ambiente como variable de desarrollo. (Revisa la convocatoria)
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http://sociedadlatinoamericana.bligoo.com/
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Convocatoria para investigación en Gobierno Electrónico
| Bajo la denominación “El ciudadano y el gobierno electrónico en las Américas”, el proyecto está dirigido a fortalecer los procesos de gobernabilidad democrática en América latina y el Caribe. | ||||||||||||
| El Colegio de las Américas de la Organización Universitaria Interamericana (COLAM / OUI), la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC) anunció el llamado a propuestas institucionales de investigación en Gobierno Electrónico. Bajo la denominación “El ciudadano y el gobierno electrónico en las Américas”, el proyecto está dirigido a fortalecer los procesos de gobernabilidad democrática en América latina y el Caribe mediante la constitución de una comunidad que genere conocimiento empírico en e-Gobierno a través de investigación aplicada que tenga una relación directa con las necesidades y retos de los tomadores de decisiones para apoyar los procesos de diseño, ejecución o evaluación de estrategias y políticas de e-Gobierno. El objetivo será centrar aplicaciones de e-Gobierno en el ciudadano y en las poblaciones más vulnerables, a efectos de consolidar los avances logrados y dar un salto cualitativo en la modernización del Estado y la transparencia. En el siguiente enlace http://oui-iohe.org/webcolam/convocatoria_egobierno.swf se encuentra la Convocatoria para la presentación de proyectos de investigación aplicada en el campo de Gobierno Electrónico en las Américas así como todos los detalles necesarios para la obtención de un financiamientos de hasta US$100.000 dólares canadienses por proyecto de investigación.
Fuente: http://www.puntogov.com/nota.asp?nrc=2457&nprt=1 | ||||||||||||
lunes, 26 de julio de 2010
En línea artículo "Experiencias de participación ciudadana a través de internet..."
El artículo presenta los resultados finales del proyecto de investigación sobre Gobierno Electrónico inscrito en el Programa de Investigación “Experiencias locales de apropiación tecnológica. Parte II” del Centro de Investigación de la Comunicación y la Información (CICI) de la Universidad del Zulia. El objetivo de la investigación fue analizar la profundidad de la participación ciudadana a través de Internet en los Centros de Gestión Parroquial de la zona occidental-andina de Venezuela (dimensión frente a la pantalla del Gobierno Electrónico1), considerando cinco niveles: informativo, consultivo, decisión, control y ejecución. La metodología fue cuantitativa de tipo descriptiva. Los resultados indican que hay experiencias de participación ciudadana en un nivel incipiente, observándose, fundamentalmente, en los tres primeros niveles: información, consulta, decisión. El nivel de consulta es bajo y no se llega al nivel de control.
Texto completo
Revista Quórum Vol 7, N° 1 completa
sábado, 10 de julio de 2010
Comunicación y poder en la sociedad red
MEDIOS, TELEFONITOS Y REDES SOCIALES Extracto de la charla de Manuel Castells en Buenos Aires. Gentileza Fundación OSDE.
Expertos de la comunicación, investigadores, periodistas, los cholulos de siempre y algunos figurones inclasificables componían el auditorio que en la sede porteña de la Fundación Osde se disponía a escuchar al sociólogo español Manuel Castells. Entre todos, tal vez haya sido Gustavo Grobocopatel, el hombre estigmatizado con el título de rey de la soja, quien recibía la mayor cantidad de saludos y agradecimientos por su presencia a esta ponencia magistral sobre Comunicación y poder en la sociedad red, un tema con el que viene coqueteando casi tanto como con su banda de folklore que podría llamarse Los Grobo pero se llama Cruz del sur. Sabiamente puntual, el antropólogo Alejandro Grimson, se encargó de subir al pedestal al orador de la noche. Contó rápido que Alain Touraine había sido su mentor y que Castells estaba entre los cinco teóricos sociales más referenciados de los últimos tiempos, a la par de figuras como Habermas, Giddens, Sassen y Beck. Mencionó varias veces a su archiconocida trilogía La era de la información pero dejó claro que Castells llegó a Buenos Aires para presentar su último trabajo, Comunicación y poder, un texto todavía no editado en la Argentina que, según su autor, es el resultado de una investigación que le llevó diez años. De resultado incierto, diría el propio Castells, ya que "tan pronto como se seca la tinta empiezo a cambiar de idea".
Bien informático, Castells arrancó diciendo que "en las relaciones de poder se encuentra el código fuente de cualquier sociedad". Y habló de una dialéctica, que no es la materialista en términos marxistas por cierto, pero es la que para él encierra el debate principal sobre estos tiempos. Cien por ciento gramsciano, el sociólogo definió: "Donde hay poder hay contrapoder, donde hay dominación hay resistencia". Y explicó luego que de esas relaciones surgen compromisos parciales que generan cambios y nuevas normas. Nada nuevo hasta allí. Apenas algo de contexto para aclimatar la dirección de su charla. "El poder es una relación, no se lo toma", avisó entonces categórico, aunque sobren ejemplos de que una cosa no impida la otra. "Ese poder, esa capacidad relacional se usa para influenciar y defender los valores e intereses del empoderado. Y de allí surge la batalla para influenciar nuestras mentes", esbozó.
Habló Castells de las dos vías para ostentar ese poder, a través del monopolio de la violencia o a través de construcción de significados. "Si no te convenzo, te mato", graficó. Una violencia e intimidación que puede construir tanto adhesión como resignación. Otra vez calcó la definición de hegemonía de Gramsci para quien el poder de las clases dominantes sobre las clases sometidas en el modo de producción capitalista no está dado solo por el control de los aparatos represivos del Estado sino fundado en la "hegemonía" cultural que las clases dominantes logran ejercer a través del control del sistema educativo, de las instituciones religiosas y de los medios de comunicación. Esos mecanismos consensuales de la dominación burguesa han entrado en una nueva etapa según Castells. No es que hayan desaparecido pero ahora se definen cada vez más en la sociedad red.
Suficiente contexto para que Castells se lanzara con todo su peso sobre el tema que lo trajo aquí. "El poder en la sociedad red es multidimensional y todas esas dimensiones dependen del sistema de comunicación", arriesgó. Algo así como decir que los intentos de cambio social y político dependerán casi exclusivamente de la posibilidad de transformar ese sistema de comunicaciones. Se basa en la teoría de la inteligencia afectiva Castells para avisar de los riesgos que implicaría perder las batallas de la comunicación. Batallas que sólo pueden llevarse a cabo si conservamos esos terrenos comunales que son las redes de comunicación que Internet ha hecho posible . La tarea no es sencilla. Ya lo viene advirtiendo Richard Stallman con un activismo más extremo desde hace años. Quienes ostentan el poder en la sociedad red buscan cercar la comunicación mediante redes comercializadas y/o vigiladas con el fin de cerrar la mente pública programando la conexión entre comunicación y poder. Algo que ya hicieron en el mundo real, plusvalía mediante. Pero que ahora la suma de individuos con espíritu colaborativo puede torcer en el mundo virtual. ¿Puede?
El éxito en Internet, que todavía es un espacio libre pero no tan libre al decir de Derrick de Kerkhove, muchas veces está ligado a impulsar la autonomía ciudadana. Castells sitúa entre estos impulsores a compañías como Google o Facebook. Y no porque sean seguidores de Stallman, sino porque ése es su negocio. "Google vende libertad. Si no lo hace, mañana aparecen dos chicos que crean un nuevo Google y le quitan la audiencia". Para Castells, en este sentido la competencia sigue siendo amplia y abierta. Menos democráticos y abiertos, son los operadores, que según el sociólogo (varios ejemplos le dan la razón) buscan acabar con esa neutralidad. "Quieren cerrar las tierras comunales, ese es el gran problema", dice Castells. Todo un atentado contra la preservación de las libertades. (Bastaría citar el caso de Filadelfia, que reculó con su wifi gratuito ante el asedio de los operadores) Y luego Castells insistirá con algo que ya ha repetido mil veces: "Los gobiernos odian Internet". Aunque más tarde sea menos categórico cuando sostengan que, en realidad, lo que todos los gobiernos se preguntan, es cómo controlarla. Y allí usan los latiguillos de siempre. Hay que proteger a los niños, bloquear tal o cual cosa. ¿Por qué no protegen a los niños de verdad? ¿Qué hacen contra el hambre, la miseria? "Los gobiernos tienen perdida la batalla, dice Castells. Pueden matar al mensajero, pero al mensaje no"
Y esa es una de las claves de lo que Castells llama autocomunicación. Un modo desintermediado de producir, acceder y compartir mensajes. Por oposición a los medios y basado en las redes sociales. No es que lo mediático haya desaparecido, todavía es a ése formato que debe adaptarse el lenguaje de la política. Para Castells los partidos políticos siguen siendo importantes, pero tienen que contar con un líder y necesariamente deben pasar por los medios. Medios que, por lo general cuando quieren destruir o generar desconfianza apelan a la política del escándalo. Una política que se basa en armas tales como la investigación opositiva, que se ha vuelto una industria, o en el latiguillo de que en la política todo el mundo está financiado ilegalmente. Según Castells esa política del escándalo está produciendo efectos variables. Y desde hace un tiempo, a las crisis de legitimidad o a la desconfianza generalizada, que suelen ser los efectos buscados, se opone lo que Castells llama fatiga del escándalo, un efecto colateral por el que todos aparecen como igualmente corruptos. "Como todos son iguales, yo me quedo con mi mentiroso, que es más simpático". Frente a este desgaste de la relación entre comunicación y poder, una verdadera crisis de legitimidad, surgen estas formas que Castells llama Autocomunicación.
Un concepto para el que obviamente Internet y los dispositivos móviles serán claves y dónde las redes sociales son, hoy, el pilar de esa comunidad. "Twitter es fantástico para hacer la revolución, pero cuando hay que explicar el programa revolucionario nos vamos a Facebook", dice Castells. ¿Puede alguien creer que la revolución vendrá a partir de estas herramientas tecnológicas, de las comunidades que se arman a través de ellas? ¿Siendo Twitter y Facebook empresas, qué clase de revolución permitirían? En realidad, lo que Castells sugiere es que las redes sociales, llámense como se llamen, están abiertas tanto a los activistas como a los ideólogos. Y que lentamente vamos a un proceso de desintermediación comunicativa. La sociedad sería entonces capaz de automediatizarse dando fin a los monopolios. O desbaratando cualquier tipo de intento por tergiversar la información. Castells rescató para ilustrarlo un ejemplo bien conocido, cuando el PP de Aznar buscó adjudicarle los atentados de Atocha en Madrid a ETA para ganar tiempo en las elecciones que finalmente perdió cuando se supo había sido Al Qaeda.
Confía en una autocomunicación de masas Castells. En una sociedad dispuesta a producir cambios. Y no cree para nada en las segmentaciones forzadas que hablan de mundos virtuales y reales. "No hay separación, todos vivimos en un híbrido. Todo lo que hacemos es virtual y a la vez físico", dice el sociólogo. Y agrega: "El debate se hace cada vez más por Internet, pero el compromiso se manifiesta en la calle. Aunque también se puedan cortar calles en Internet". De allí la importancia de defender ese espacio público híbrido, fundamental en todas las sociedades. Pero el salto, para Castells, está en ese paso de la esfera institucional a la comunicativa. "El poder se debate y se lucha en las redes sociales", dice Castells. ¿Volverán las ideologías a estar en debate por sobre la política del escándalo? El mensaje de Castells suena posmoderno a veces, pero él mismo le cede la palabra a la inteligencia colectiva, colaborativa. En pro de la confianza mutua, la liberación de los internautas será obra de los internautas mismos... Ya lo dijo alguien, ¿no?
Ruta cibergráfica para el estudio de los procesos de participación ciudadana a través de las plataformas de Gobierno Electrónico
Las investigaciones y reflexiones que hemos realizado sobre Gobierno Electrónico (Páez, Iribarren y Neüman, 2003; Páez e Iribarren, 2002; Páez, 2004), nos permiten configurar una ruta en la cuál hemos encontrado pistas para el estudio sistemático de los diferentes procesos sociales que pueden darse con apoyo de las plataformas digitales de gobierno que se han venido desarrollando en Latinoamérica y el mundo. Consideramos que el estudio del acceso a las tecnologías de información y comunicación debe efectuarse tanto desde el mundo de los átomos (telecentros, academias, cabinas públicas), como desde el mundo de los bits (sitios web y/o plataformas de gobierno, cibermedios). La propuesta que se realiza en este trabajo se centra en la Cibergrafía, término acuñado por Cely y Neüman (1999), quien la define como un nuevo tratado para abordar a los medios on line, partiendo de sus características diferenciadoras: su carácter cibernético, virtual, interactivo e hipermediático. La experiencia de aplicación de la Cibergrafía (Páez, 2004) nos ha permitido ir desarrollando una metodología de análisis y evaluación que será clave para medir la evolución del gobierno electrónico en los próximos años; muy especialmente, porque esta metodología esta siendo desarrollada desde nuestra perspectiva como latinoamericanos. También se revisan otras experiencias de estudios en el ciberespacio, como la de Etchevers (2005) y Gómez (2002) quienes proponen métodos etnográficos para la comprensión de lo virtual. En cuanto a la medición de los procesos de participación ciudadana que pueden darse a partir de las plataformas de Gobierno Electrónico, consideramos los niveles de participación ciudadana que propone Sanhueza (2004): a) Informativo, en el que se provee información sobre el tema en cuestión; b) Consultivo, en el que se invita a personas y grupos a participar de manera activa a través de sus opiniones y sugerencias; c) en el Resolutivo, se convoca a personas y grupos con posibilidades reales de influir respecto de un tema específico; y d) en el de Cogestión, en el que se convoca a actores claves para ser parte de un proceso de toma de decisiones que involucra más de un tema específico. Este binomio Gobierno Electrónico+Participación Ciudadana podrá ser estudiado a través de la Cibergrafía, si hace énfasis en las posibilidades interactivas y colaborativas que puedan desarrollarse desde las plataformas de e-gov; esto nos sugiere que es en este sentido que debe fortalecerse el Gobierno Electrónico, al tiempo que Rodríguez (2005) ya advierte que la tendencia actual apunta hacia la provisión de espacios en línea para la participación individual, en lugar de una red de discusión y deliberación grupal, sin la cuál es imposible aspirar a que el ciudadano se convierta en monitor y fiscalizador de las actividades de gobierno.
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viernes, 9 de julio de 2010
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